
Novela histórica. Casi 1000 páginas que me han parecido estupendas, una narración objetiva, que logra atrapar al lector; algunos tramos quizá se ponen un poco pesados, pero muy poco y en muy cortos tramos, lo cierto es que nunca perdí el entusiasmo por continuar hasta terminar.
Culturalmente enriquece muchísimo, cabe recordar que en el siglo III el cristianismo estaba implantado en la Hispania Romana, luego sucede la conquista musulmana de Hispania al principio del siglo VIII y la formación y consolidación de al-ÁNDALUS. Van surgiendo los reinos cristianos medievales de la Península y sigue entonces la reconquista desde aproximadamente el año 711 y la caída del Reino nazarí de Granada en 1491. Tras todos estos acontecimientos la novela nos ubica en la Andalucía en el año 1568, siglo XVI.
Los moriscos intentan sobrevivir bajo las imposiciones de los cristianos viejos; y al mismo tiempo nos encontramos con cristianos violentados durante los levantamientos en nombre de Alá. Dentro de ese contexto encontramos la historia de amor entre Hernando y Fátima, un amor que vive momentos sublimes y que se ve forzada a avanzar tal cual bola de nieve que se agiganta con el dolor, el resentimiento, la pérdida, la angustia, la intolerancia y el odio, hasta el punto que intentar mantenerlo vivo resulta una ilusión.
Hernando representa a mi forma de ver la necesidad apremiante de la interculturalidad, del urgente entendimiento entre dos culturas, del respeto y del derecho entre ambas; un hombre con una gran capacidad de sobreponerse y adaptarse a las circunstancias que por más difíciles que resultan logra superar y seguir adelante.
