
El amor es permitir que el otro descubra en nuestros ojos su belleza. Will Traynor los cerró. Nunca dejó de amar la vida que llevaba antes de esa tragedia que lo dejó en su silla de ruedas.
Novela romántica. Sí. Novela Cómica. Pues sí y no. ¿Me gustó? No, no me gusto.
-“Esta podría ser una buena vida, pero no es mi vida, ni siquiera está cerca de lo que era. Nunca me viste antes. Amaba mi vida. De verdad la amaba. No puedo ser el tipo de hombre que simplemente acepte esto”. –Will Traynor
¿Will Traynor amó a Louisa Clark? A mi punto de vista, no, no la amó. Will Traynor nunca dejó de amar su vida de antes, la añoraba, la deseaba, hasta tal punto que ante la imposibilidad de tenerla, decide suicidarse.
Novela dirigida al adulto joven que bajo el encantamiento del romance, la ternura y la risa, intenta vender con azúcar y miel el suicidio como una «¿valiente opción?.
¿Cuál es el mensaje que recibe un discapacitado si se le da a leer este libro o se le invita a ver la película en la que se basa esta novela? No quiero ni pensarlo. Discriminación. La cultura del descarte envuelta con papel brillante color rosa. Toca leer todo entre líneas. Yo no perderé el tiempo leyendo este libro, ya lo perdí viendo la película, la escritora también lo perdió conmigo.
