
Mal de amores es la historia de dos amores malos en los que se ve envuelta Emilia Sauri, en el contexto histórico de México en finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
El primer mal amor es Daniel Cuenca, por quién se la pasa al borde de la incertidumbre, sin saber si tocarían puerto; un amor arrebatador, del que comen un día para pasar meses sin volver a saber el uno del otro hasta que se vuelven a encontrar para otra vez Daniel Cuenca vuelva a desaparecer. Daniel Cuenca tenía sus prioridades, estaba entregado a la causa política de esos años y la estabilidad que Emilia exigía, le estorbaban a esos propósitos y eso que ella era liberal y no le importaban los convencionalismos sociales de la época, Emilia aunque compartía y entendía los motivos que movía a Daniel, le incomodaba en su dignidad verse relegada a un segundo plano.
Esas largas ausencias, la acercó al médico Antonio Zabalza, que la inspiró en su vocación a la medicina, en una época en la que en la universidad no se pensaban mujeres; Antonio Zabalza aprovechó la necesidad de una mujer a sentirse segura, prioritaria en la vida de su pareja; le brindó estabilidad y afecto y también pasión aunque sin el arrebato que la hacía depender emocionalmente de Daniel Cuenca cada vez que reaparecía en su vida.
Una historia de tres que parece irreal cuando se muestra al trío aceptando la relación compartida, porque no encontraban modo de soltarse y que me hace pensar que lejos de representar un mal amor es un conflicto psicológico en el que muchos se ven enfermos.
Vale la pena leerla, hay elementos de la historia política de México que no está de más conocer y que tienen mucho en común con el resto de Latinoamérica y además porque es interesante el ejercicio del análisis psicológico de los personajes, sobretodo considerando el machismo que gobierna culturalmente nuestros pueblos.
De esta escritora leí ARRÁNCAME LA VIDA, por eso me animé a seguir leyendo más de esta escritora. Debo admitir que ARRÁNCAME LA VIDA sigue llevándose mi ovación.
