
“Volveré a ver alguna vez su rostro…, su tez pálida y su precioso cabello? No lo sé. El destino no me ha enviado señal alguna, mi corazón no presiente nada. No lo sé. En este mundo quizá…, probablemente no…,nunca. Habrá algún sitio donde nuestras almas, encerradas en nuestros cuerpos, puedan volver a estar juntas sin preocupaciones, sin nada que se Interponga entre nosotros, ni prohíba nuestro amor? No lo sé…”
Una de esas grandes intrigas palaciegas, en el que la vida de “Su Majestad”, el Rey, corre peligro, quedando su suerte a merced de la honorabilidad de un caballero inglés que por azares del destino coincide oportunamente en el tiempo y lugar de tales acontecimientos. Una historia hermosa de amor que pone a prueba la honestidad, la lealtad y el deber. En fin una exquisita novela con un humor fino y con una prosa romántica tan llena de poesía que en sus apenas 206 páginas me ha hecho reír y suspirar de dichosa melancolía. Todas las estrellas. Recomendado.
