
Novela Psicológica. El narrador es Philip Ashley, un joven protegido desde siempre por su primo Ambrose, dueño de grandes y prósperas tierras en Cornualle, Inglaterra, y quién mientras visitaba Florencia, Italia, conoce a su prima Rachel, con la que contrae a los pocos meses matrimonio. Ambrose muere al poco tiempo, dejando a su esposa viuda y sin ninguna asignación en el testamento, en el cual el único heredero es su protegido, su primo Philip.
Philip tiene sospecha de su prima Rachel, la cree culpable de la muerte de su amado primo y protector y la detesta, hasta que un día, su prima llega a Cornualle, bajo el pretexto sincero o no, de devolver las prendas y objetos personales de Ambrose y entonces por fin la conoce y desde ahí comienza a tejerse el encantamiento…Philip queda fascinado por ella.
Philip que nunca ha sabido de la ternura de las manos de una madre y de la calidez de los besos de ninguna mujer; Philip que solamente ha aprendido lo que es más fácil aprender de los hombres : la simplicidad, se ve de pronto inundado de detalles, y progresivamente cautivado y seducido por la complejidad emocional de una mujer. ¡Pobre Philip! Toda su vida tan carente de cariños femeninos se encuentra ahora enfrentado a los encantos de una mujer con experiencia de mundo; Philip con la manos llenas de sensaciones nuevas se siente en el paraíso y por ese paraíso es capaz de «darlo todo». Su prima Rachel lo tiene perturbado, Philip ha enloquecido de dicha y de amor. ¿Y las sospechas sobre la muerte de Ambrose, es que acaso no es ella culpable ? …Como bien le advirtió su padrino: «Philip, algunas mujeres, muy posiblemente buenas, causan desastres aunque no se les puede imputar culpa alguna. De alguna manera, todo lo que tocan se convierte en tragedia. No sé por qué te lo digo, pero creo que es mi deber.»
eo que es mi deber.» Cuántas historias cambiarían de rumbo si anticipándonos a nuestras reacciones, tomáramos mejores decisiones.
Si me preguntan sobre el desenlace, me parece descubrirlo en aquello de que «ahora los asesinos cumplen su castigo en Bodmin … es decir, si la ley los condena antes de que los mate su propia conciencia» o de que por sus propias malas acciones la vida se encargue de hacer justicia…al menos para mí, ahí la escritora dejó entrever la culpabilidad, pensaría yo… al menos yo lo percibo así. Que cada lector opine. Un libro exquisito!









